La prevencion es fácil, ellos no pueden hacerla solos.
Las pulgas son el ectoparásito más frecuente en los gatos, especialmente la variedad Ctenocephalides felis felis. La pulga consume 15 veces su peso en sangre por día y son la causa N°1 de las dermatitis alérgicas. Lo molesto de las pulgas no es tanto el insecto en sí, que se aprecia a simple vista, sobre todo en gatos de pelaje claro o corto, sino que también hay larvas, pupas y huevos, imposibles de ver a simple vista, que NO se quedan en el cuerpo del animal, se encuentran anidando en alfombras, muebles y cualquier sitio oscuro y acogedor que encuentren en la casa. La picadura es la confirmación sólida de que un ejército invisible de huevos y larvas ha infectado su casa.
Por cada pulga adulta que usted observa sobre el animal, proporcionalmente hay 10 pupas, 35 larvas y 50 huevos en el ambiente.
Las pulgas son capaces de vivir hasta 60 días, y el mayor inconveniente de ellas radica en su picadura, a través de la cual succionan la sangre del felino, y que genera varios problemas de salud:
- La picadura de la pulga produce prurito (picazón), las piezas bucales de la pulga perforan el tejido del huésped con un movimiento de serrucho, formando un tubo similar a una aguja para alimentarse. La saliva que inyecta la pulga al huésped mientras se alimenta posee propiedades anticoagulantes y es lo que provoca las reacciones alérgicas, el rascado puede provocar una dermatitis y debido a la autolesión pueden llegar a sufrir una infección secundaria..
- Las pulgas pueden transmitir parásitos internos. como es el caso de los gusanos planos, por ejemplo las tenias, conocidas como Diplidium. El gato/perro puede ingerir por accidente una pulga infectada con el parásito mientras se acicala. Con sus dientes afilados, el parásito interno se prende a la pared intestinal para alimentarse, causando malestar, daño intestinal y pérdida de peso crónica.
Proteger a su gato/perro contra estos parásitos es fundamental y afortunadamente, también es fácil. Simplemente deberás aplicar el tratamiento que te recomiende el
veterinario, que
acabe con las que viven en la dermis de tu felino y que prevenga
la aparición de otras nuevas pulgas que puedan permanecer en tu hogar. Por lo tanto el combate deberá tener un manejo integral.