Convulsiones
La actividad del cerebro la controlan particularmente tres sustancias. Dos de ellas, el Glutamato y el Aspartato, actúan estimulando las neuronas, mientras que el ácido γ-aminobutírico (GABA) tiene un efecto inhibidor. Los investigadores consideran que un desequilibrio de ambos factores sobrecarga el cerebro y provoca crisis convulsivas, éstas crisis puede aparecer en forma idiopática (sin motivo) o a causa de estímulos o enfermedades. Las crisis convulsivas se pueden producir por cualquier proceso que altere la funcionalidad neuronal normal.
A lo largo de la vida de nuestra mascota, es normal que determinadas enfermedades vayan apareciendo en su organismo. Dependiendo de la raza, la frecuencia de éstas será mayor o menor. No obstante, hay patologías que no las esperamos porque son poco comunes. Las convulsiones en perros pueden entrar perfectamente en este grupo. La edad de presentación de las primeras crisis, suele ser entre los 6 meses y los 5 años. Se manifiesta con convulsiones tónico-clónicas generalizadas y con periodos interictales normales.
Las convulsiones no son síntomas que vayan relacionados con una única enfermedad o causa, es multifactorial. Una de las complicaciones que acarrea este tipo de disfuncionalidad neuronal es la gran cantidad de patologías a la que puede ir relacionado. Los padecimientos que se pueden asociar a este síntoma son los siguientes:
Epilepsia
Desde el primer momento en el que aparecen, las convulsiones, comúnmente, se relacionan con la epilepsia. Aunque suele ser una de las patologías más conocidas y extendidas, no hay que hacer diagnósticos precipitados sin una valoración veterinaria. Hablamos de una enfermedad hereditaria que provoca crisis convulsivas con pérdida de la conciencia.
Encefalitis o meningitis
La inflamación del encéfalo o de la meninge pueden ser dos causas que impliquen la convulsión de tu perro. Suelen estar provocadas por infecciones vírales como el distemper (moquillo), la erlichiosis o toxoplasmosis. Todas enfermedades a descartar en la etapa de diagnóstico.
Enfermedades metabólicas
Dichas patologías son variadas y provocan pérdidas en el metabolismo del can bastante importantes: hepatitis, hiperlipoproteinemia, hipertermia, hipocalcemia, etc.
Accidentes cardiovasculares
Con este tipo de anomalías, la cantidad de sangre que llega al cerebro no es la idónea, teniendo como consecuencia fallos cardiovasculares en los perros. Algunos ejemplos de este tipo de accidentes son las embolias y las hemorragias cerebrales, que causan una reducción en los niveles de oxigenación del cerebro.
Malformaciones congénitas
Una de las más comunes es la hidrocefalia, un trastorno que consiste en el aumento anormal de la cantidad de líquido cefalorraquídeo en las cavidades del cerebro, debido a un déficit en su drenaje. Es una patología común en las siguientes razas: yorkshire terrier, chihuahua, pomerania, poodle toy, boston terrier y maltés.
Tumor cerebral
En el peor de los casos para nuestro fiel compañero, un tumor puede estar detrás de dichas convulsiones en perros. La aparición del tumor puede dañar la masa cerebral y provocar este tipo de comportamientos anómalos.
Intoxicación por consumo de sustancias
Los componentes químicos de este tipo de sustancias dañan al cerebro de nuestra mascota. Anticongelantes para coches, plaguicidas tóxicos, desparasitantes externos, plomo, cianuro o metaldehído, entre otros, encabezan las sustancias perjudiciales para nuestra mascota.
Traumatismos en la cabeza
Un golpe más fuerte de lo normal puede derivar en convulsiones que nuestro perro no había experimentado hasta la fecha. Ante cualquiera de estas causas lo más recomendable es, sin duda, acudir al veterinario y que nos otorgue un diagnóstico claro.
El diagnóstico de epilepsia, se realiza de forma indirecta después de haber excluido otras causas sistémicas.
Fases de las convulsiones en perros
En general, en las convulsiones se pueden contemplar tres etapas que nos pueden permitir detectar con anticipación lo que le pasa a nuestro perro y, de esta forma, tener más probabilidades de anticipar nuestras acciones.
Fase preictus
Es la fase previa a la convulsión, su duración es variable, y es importante que el propietario aprenda a distinguirla (obviamente que esto solo sucede después de presenciar y concientizar, varios períodos convulsivos). El animal comienza a comportarse de forma extraña y se muestra nervioso sin motivo aparente. Algunos “cazan moscas” (mordidas al aire), otros empiezan a actuar como si tuvieran “algo” en la boca, otros pueden presentar temblores… pero la confusión, desorientación, la descoordinación y la excesiva salivación son los signos más generalizados. Hay propietarios que dicen saber cuándo su perro va a tener un ataque incluso días antes de que se produzca, a raíz de los cambios de comportamiento de su perro. Si los dueños se anticipan a la crisis, pueden poner en práctica unos “tips”, como colocar al perro en un lugar tranquilo, administrar una dosis de refuerzo de anticonvulsivo, etc.
Fase ictus
Es un período que puede durar varios segundos o minutos pero parecen una eternidad. La fase representa el comienzo del ataque. El perro suele perder la conciencia y caer de lado al suelo. Acto seguido, comienza a pedalear inconscientemente (movimientos tónico clónicos), es común la hipersalivación, lagrimeo y es probable que miccione y defeque. (todos signos asociados al descontrol eléctrico del sistema nervioso).
Fase postictus
Es una etapa que nos va a permitir medir cómo de intensa ha sido la convulsión que ha sufrido nuestro perro. El animal se encuentra literalmente agotado y necesita de un sueño reparador y tranquilidad. Es probable que, manifieste determinadas secuelas que pueden durar un par de días: confusión, temblores, etc. En casos más graves, se describen trastornos en la visión y de comportamiento.
Cómo actuar ante una CONVULSION?
Es lógico y normal que ante una situación de estas características, el nerviosismo se apodere de nosotros. Al tratarse de algo que no esperamos, es probable que no actuemos de una forma adecuada. Por ello, te contamos todo aquello que debes hacer y todo aquello que debes evitar cuando tu perro sufra una convulsión.
- 1. No te desesperes, es importante que conserves la calma y coloques al animal de manera que no se golpee o caiga de un lugar elevado. Una vez que empezó la crisis, no hay nada que puedas hacer para detenerla. Así son las cosas.
- 2. Puedes colocar al perro encima de una superficie mullida, como una colchoneta o unos almohadones, para que esté cómodo y no se haga daño debido a los movimientos incontrolados.
- 3. NO, NO, NO intentes sacar la lengua del perro, porque puedes correr el riesgo de mordidas severas. Tu animal esta inconsciente y sus movimientos son descontrolados. Nadie se traga la lengua.
- 4. Una vez que finaliza la crisis, hay que dejar que se recupere en un lugar tranquilo porque, tras el mismo, el animal queda agotado. No le administres agua ni alimentos
- 5. El veterinario pudo haberte aconsejado y enseñado a administrar medicación vía rectal (como un supositorio). Es el momento de actuar. Hazlo!!
Una vez haya pasado la crisis, es importante que desplacemos a nuestra mascota a un sitio fresco, ventilado y TRANQUILO.
Inmediatamente despues, comunicate con te Veterinario de confianza