como darle una pastilla al gato.
Vamos a reconocer que, no es facil. Los gatos son desconfiados por naturaleza y además muy perceptivos, intuyen cuando se los llama por mimos...o hay un interés oculto detrás. Por otro lado, tambien hay que reconocer que el comprimido o las cápsulas, no son las formas medicamentosas de elección, cuando se trata de felinos, aunque a veces, no hay opciones. Para colmo, hay comprimidos recubiertos que deben ingerirse enteros, y otros que cuando se los parte e intentamos mezclarlo con alimento, son sumamente amargos.
1- TU TIENES QUE ESTAR TRANQUILO/A
Si estas nervioso/a, tu gato lo percibirá. El
animal no siempre se mostrará receptivo a nuestra compañía o a las
caricias. Elige un buen momento, tratar de darle la pastilla cuando quiere estar
solo, aislado o esté enfadado o dormido no es buena idea. ¿Cuándo es el
momento adecuado? Cuando el gato esté tranquilo y sereno y acepte
nuestros mimos. Sera entonces cuando podamos aprovechar para suministrarle el medicamento. No hagas el suceso, demasiado drámatico, recuerda que dentro de unas horas, deberás repetir el procedimiento
2- Busca un lugar que le guste
Si el gato odia estar en la cocina, no trates de darle la pastilla allí. Si a tu gato núnca lo subes a la mesa, simplemente, no lo hagas en este momento; estará nervioso y enfadado y además asociará esa maniobra con la pastilla. Es preferible hacerlo en aquella estancia en la que él se encuentre más relajado.
3- Ayúdate de comida o agua
Esto no siempre funciona; como ya dijimos al principio, simplemente a veces esto o es posible. Pero en algunas excepciones, podemos machacar la
pastilla y echársela en la comida o en un poco de agua para camuflar el
sabor y que el animal se la tome. Un buen truco, es mezclar el polvo con dulce de leche y posteriormente, untarle las patas, en su afán por limpiarse, terminará ingeriendo la dosis.
¿Cómo darle la pastilla de forma manual?
Con el tiempo, la técnica anterior, esa de engañar a un gato mezclando la pastilla con la comida puede dejar de funcionar. Para aquellos que no confían ni si quiera en las deliciosas golosinas, hay que actuar de manera más contundente, dándole la pastilla directamente en la boca. Si falla el procedimiento de mezclarla con la comida o con líquido, tendremos que introducirla directamente en su boca. Tendrá que ser un proceso rápido y deberemos mostrar seguridad y firmeza sin violencia, en todo momento. Para medicarlo, los expertos recomiendan que arrullemos al animal con una toalla para protegernos de posibles arañazos. Una vez tengamos al felino completamente arropado, salvo la cabeza, que la dejaremos al descubierto, procederemos con la medicación.
Agarraremos el hocico del animal sin titubeos, pero sin aplicar demasiada fuerza, y le abriremos la boca. Si se resiste un poco, podemos levantar la cabeza para ayudarnos mejor. Una vez tengamos su boca abierta, sujetaremos su cabeza con una mano para introducir con la otra la pastilla en la boca. No vale poner la cabeza en cualquier sitio; tendremos que sujetarla a la altura de la frente.
Si el animal no abre la boca, nos ayudaremos con nuestros dedos. Ejerceremos una ligera presión con los dedos pulgar e índice sobre el labio superior y, paulatinamente, iremos tratando de introducir el pulgar en la boca para obligarlo a que la abra. Una vez que tengamos un hueco, introduciremos la pastilla todo lo que podamos para que no la eche fuera.
Es importante que antes de soltarlo comprobemos que se ha calmado y que se ha tragado la pastilla.
Si estás teniendo dificultades, con un animal demasiado terco, podemos ayudarte.